martes, 30 de agosto de 2011

Rodolfo Peña , Usted S.A.

            Yo siempre decía que si terminaba de estudiar mi carrera en la universidad, me titulaba y todo, iba a terminar con una mansión, carro, empresa propia y una vida lujosa. Claro, eso era antes de llegar al 5to de secundaria ya que a mi salón llegaban siempre personas de diferentes universidades a dar charlas, consejos y test vocacionales. Eso me hizo pensar bastante porque mi meta principal era tener una empresa propia, grande y que sea reconocida mundialmente. No sabía que tendría que andar por un largo camino antes de lograr eso. Hay bastantes cosas que uno debe de saber para ser un profesional altamente calificado y esto nos cuenta Inés Temple en su libro “Usted S.A.” la cual nos habla de muchas de sus experiencias en empresas y nos lo cuenta de una manera tan fácil de comprender.

            La primera que he rescatado es la de si manejo bien mis relaciones interpersonales o no, cuando empecé a trabajar por primera vez, en una pequeña empresa de programación de sistemas, pensé que con lo que sabía iba a poder ser eficiente en la empresa. Pero me equivoqué, lo que sabía era insuficiente. Insuficiente en todos los sentidos porque me pedían algo y no sabía qué hacer, me confundía bastante y me costaba ser amigo de alguien tan rápido. Pero me tomo la sorpresa cuando mis compañeros de trabajo me ofrecían voluntariamente su ayuda, eso me hizo sentir bien, y me contaron que siempre en la empresa han trabajado juntos, como equipo para que las cosas salgan mejor, ya que no se puede perder mucho tiempo. Cuando uno no sabía algo, otro le ayudaba y así hasta que todos los practicantes que comenzaron sus labores conmigo, aprendimos a hacer las cosas que nos mandaban sin problemas. La relación con mis compañeros era estupenda y nos ayudaba bastante en nuestro crecimiento profesional.

            También nos habla de que un trabajo siempre se mantendrá si ambas partes son satisfechas, como conté líneas atrás, mis prácticas en esa pequeña empresa terminaron a los 3 meses aunque me dijeron que estaba listo para entrar a planilla. Tuve el error de retirarme pensando que siempre me iban a pagar lo que me pagaban, decía que había dado lo mejor de mí e incluso eso lo comprobaba porque yo había hecho mejor mi trabajo que los otros practicantes, pero la ambición de ganar un poco más me llevo a iniciar mis practicas en la oficina de coordinación de la universidad. Por más que traté de dar lo mejor de mí, no me sentía cómodo en ese puesto, parecía que perdía mi tiempo porque no aprendía nada nuevo, solo hacía encargos y papeleos y lo que quería era aprender más. No me sentía satisfecho del empleo así que lo dejé.

            Aunque no tenía muy claro lo que quería hacer, decidí regresar a mi antiguo trabajo y me di con la sorpresa de que las jóvenes que me habían enseñado se habían retirado. La sra me nombró el nuevo “jefe del proyecto” (No tanto jefe, digamos que encargado que todo vaya saliendo bien) y me encargó que ayudara a los nuevos practicantes. Me sentía alagado por lo que dijo así que le puse empeño a mi trabajo. Investigué y aporté nuevas cosas al proyecto la cual gustó mucho de todos. Y Actualmente sigo desempeñándome en el mismo puesto.

            El libro al leerlo me ha ayudado bastante en lo que puedo seguir aportando y en cómo hacer que los nuevos se sientan bien, motivándolos y ayudándolos para que siga habiendo un aire de comodidad en la empresa.

            También de cómo me ven los demás, de cómo debo vestirme para inspirar respeto y confianza, tanto a la hora de ofrecer un negocio o cuando estás con tus empleados. Mis jefes, que siempre están ahí cuando los necesitamos, no han enseñado bastantes cosas también, como las que nos enseña Inés Temple en su libro, la de ser siempre optimistas, responsables y demás valores que hablarán por nosotros en nuestro futuro, valores que nos permitirán progresar profesionalmente ya que necesitamos tener un buen historial de vida para competir por un puesto de trabajo en las grandes empresas.

            Que la ética y la moral van de la mano para ser unas personas leales, para poder convencer al cliente de que nuestra empresa brinda servicios confiables y que quedarán satisfechos, porque la confianza y la buena forma en que hablen los clientes de nuestros productos y servicios, hará crecer a la empresa y también a la empresa que está dentro de nosotros.

            Aparte de dar consejos, también nos cuenta de que la empresa siempre va a cambiar de jefes, y a partir de ese cambió habrá gente nueva. Mi padre trabaja en las fuerzas armadas y he visto como se preocupa todos los años porque siempre cambian de jefe y siempre entran con su “gente“. Por eso si se trata de una empresa privada, hay que demostrar constantemente que estamos aptos para el puesto siempre, ya que también las tecnologías cambian, así como los procesos y gente con la que estamos acostumbrados a trabajar. Todo cambia y nosotros debemos mantenernos firmes ante el cambio.

            En conclusión, debo agradecer mucho a este libro porque sé que me ayudará en mi vida profesional. Sé que a veces habrán problemas, cuellos de botella, pero si conservamos la calma y analizamos las cosas, la solución llegará, y si uno se siente inseguro de lo que está haciendo también es cuestión de pensarlo muy bien y hallar algo que te haga sentir bien de lo que has elegido hacer.